A principios de la década de 1970, un antiguo imán comenzó a distribuir un libro titulado “Yo era un Süleymancı” en mezquitas. La publicación prometía ofrecer una mirada interna a este grupo religioso, conocido como los Süleymancılar. El libro, escrito en primera persona, sugería revelar secretos y experiencias del autor durante su afiliación. La distribución del libro generó curiosidad e interés inmediato entre la población. Su contenido, aunque no especificado en el texto, probablemente buscaba ofrecer una perspectiva crítica o esclarecedora sobre el grupo. La iniciativa del ex-imán marcó un momento de tensión y debate sobre la influencia y las prácticas de los Süleymancılar. El libro, de manera discreta, buscaba abrir una "caja negra" sobre la organización.