El excomisario europeo, Dimitris Avramópoulos, ha generado controversia con declaraciones despectivas sobre investigaciones relacionadas con un caso de espionaje. Avramópoulos negó categóricamente las acusaciones en su contra, calificándolas de "absurdas" y rechazando ofrecer disculpas a quienes las formularon. Además, acusó al ministro griego de Asuntos Internos, Takis Theodorikakos, de informar a la oficina del Primer Ministro sobre una solicitud de información judicial belga, en lugar de hacerlo directamente a él. Estas declaraciones han provocado reacciones negativas tanto dentro como fuera del gobierno griego. La situación ha tensado las relaciones entre Avramópoulos y altos funcionarios del gobierno. Se espera que el asunto sea objeto de mayor debate político en los próximos días. La controversia se centra en la gestión de la información y la transparencia en el caso de espionaje.