El primer Campeonato Mundial de Fútbol para Refugiados reunió a más de 300 participantes y visitantes de veinte naciones en Birmingham, Reino Unido. El torneo, organizado por BH UK Network y la Asociación de Asociaciones de Bosnia y Herzegovina en Gran Bretaña, se llevó a cabo como parte de la Semana del Refugiado. Equipos representando a países como Afganistán y Bosnia y Herzegovina compitieron en el centro deportivo Moseley. Bosnia y Herzegovina obtuvo el tercer lugar en el campeonato. El evento buscó promover la inclusión y la integración a través del deporte. La iniciativa destaca la importancia del fútbol como herramienta para conectar a personas desplazadas y fomentar la comunidad. El torneo fue cubierto por Sarajevo Times.