Las lluvias monzónicas y las crecidas de las montañas han provocado la inundación de los humedales de Haor, revitalizando el ecosistema. Las aguas han cubierto extensas áreas de tierras de cultivo y pastizales, un fenómeno común durante la temporada de lluvias. Este aumento del nivel del agua se debe a las intensas precipitaciones y al desborde de ríos provenientes de las zonas montañosas. La inundación, aunque habitual, es crucial para el ciclo de vida de muchas especies acuáticas y para la fertilización de los suelos. Los residentes locales están acostumbrados a estas inundaciones estacionales, que forman parte integral del paisaje y la economía de la región. Se espera que las aguas se mantengan elevadas durante las próximas semanas, impactando en las actividades agrícolas y el transporte local.
