Betty Ong, una azafata en el vuelo que cubría la ruta de Boston a Los Ángeles, se convirtió en la primera en alertar a las autoridades sobre el secuestro del avión. Este vuelo fue el primero de los dos que impactaron contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre. Su llamada, realizada desde el avión momentos después del impacto inicial, proporcionó información crucial sobre la situación a las autoridades terrestres. Ong describió a los secuestradores y los daños sufridos por la aeronave. Desafortunadamente, tanto Ong como el resto de los pasajeros y tripulantes del vuelo perdieron la vida en el ataque. Su valentía y rápida acción, sin embargo, fueron fundamentales para comprender la magnitud de la tragedia que se estaba desarrollando en el World Trade Center. La llamada de Betty Ong sigue siendo un testimonio conmovedor del heroísmo del 11-S.