El artículo de EL NACIONAL analiza la problemática transición en Venezuela, señalando que el principal desafío no radica en las figuras políticas, sino en el diseño mismo del proceso. Cuando la transición depende de aquellos que previamente controlaban el sistema, existe una tendencia a proteger sus estructuras de poder y privilegios. Si bien las alianzas tácticas con estos actores no garantizan el fracaso, sí demandan mecanismos estrictos de control, plazos definidos, transparencia y contrapesos, elementos que actualmente son insuficientes. El texto enfatiza la importancia de un diseño que priorice la rendición de cuentas y evite la perpetuación de viejas dinámicas. La falta de estos elementos incrementa significativamente el costo de corregir los errores en el futuro. En resumen, la transición venezolana requiere una revisión profunda de su arquitectura para asegurar un cambio efectivo y duradero.