Un panel de cinco jueces del Tribunal de Apelación de Helsinki determinó que el comportamiento de un conscripto en un dormitorio no constituyó una alteración del orden público. El caso, ocurrido en la Brigada Blindada de Hattula en mayo de 2024, involucró acusaciones de masturbación bajo las sábanas. Dos de los jueces hubieran absuelto al conscripto por completo, considerando el acto inapropiado pero no perturbador. La fiscalía argumentó que la conducta del hombre había causado molestias o indignación en el dormitorio. Sin embargo, el tribunal de apelación no estuvo de acuerdo con esta evaluación, dejando sin resolver la acusación formal. La decisión resalta la delicada línea entre la privacidad individual y el mantenimiento del orden dentro de las fuerzas armadas.