La FIFA ha implementado una estricta política para ocultar marcas no oficiales durante el Mundial de Fútbol. Las acciones incluyen cubrir logotipos y marcas visibles en estadios y zonas aledañas, llegando incluso a cubrir envases de productos como el ketchup. Esta medida busca proteger los derechos de los patrocinadores oficiales del torneo. La organización no ha emitido una declaración oficial detallada sobre el alcance total de estas acciones. Sin embargo, las imágenes de estadios con marcas tapadas han circulado ampliamente en redes sociales. La severidad de las restricciones ha generado debate sobre el equilibrio entre los derechos de patrocinio y la visibilidad de otras empresas. Se busca asegurar que solo las marcas que han invertido en el evento tengan presencia destacada.