La campaña del partido Fidesz utilizó fondos estatales destinados a la cultura para financiar eventos políticos en Orosháza. Específicamente, una fundación local recibió 100 millones de forintos del presupuesto secreto de 17 mil millones de forintos del Fondo Nacional Cultural. Estos fondos se emplearon en cinco eventos organizados por políticos de Fidesz en el Centro Comunitario de Orosháza. Uno de los elementos incluidos en estos actos fue la contratación de un circo, buscando añadir un componente cultural a la campaña. La financiación pública de estos eventos ha generado cuestionamientos sobre el uso de recursos estatales en actividades partidistas. El Fondo Nacional Cultural opera con un presupuesto opaco, dificultando el seguimiento de los gastos. La práctica plantea interrogantes sobre la transparencia en la asignación de fondos públicos.