Una pareja británica fue inicialmente condenada por practicarle una mutilación genital femenina a su hija. Sin embargo, la Corte de Apelación revocó las condenas en 2021, determinando que el juicio original fue defectuoso. Este fallo ha sido ahora reconocido como un error judicial por las autoridades competentes. La pareja siempre mantuvo su inocencia, argumentando que el procedimiento médico realizado no constituía mutilación. El caso generó controversia y debate sobre la interpretación de las leyes relativas a la mutilación genital femenina en el Reino Unido. La declaración de error judicial implica que se cometieron fallos significativos en el proceso legal original que condujeron a una condena injusta. Se espera que este caso impulse una revisión de los protocolos y la formación de los profesionales involucrados en este tipo de investigaciones.