Una jueza federal bloqueó permanentemente una orden ejecutiva del expresidente Donald Trump que exigía prueba de ciudadanía para votar. La jueza Denise Casper determinó que el poder ejecutivo no tiene la autoridad constitucional para supervisar la administración de las elecciones en Estados Unidos, una prerrogativa que recae en los estados. La orden de Trump, emitida en 2020, buscaba establecer un requisito de verificación de ciudadanía a nivel nacional, lo que generó acusaciones de supresión de votantes. El Departamento de Justicia bajo la administración Biden apeló la orden ejecutiva, argumentando que era innecesaria e inconstitucional. La decisión judicial representa una victoria para los grupos de defensa de los derechos civiles que se opusieron a la medida. Se espera que el fallo tenga implicaciones significativas para futuras iniciativas presidenciales relacionadas con la regulación electoral.