A más de un año después de los devastadores temblores que afectaron a varios departamentos, miles de familias aún esperan recibir la ayuda económica prometida para la reconstrucción de sus hogares. El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) continúa revisando los expedientes de los solicitantes, lo que ha causado frustración y desesperanza entre los damnificados. La lentitud en el desembolso de los subsidios ha generado críticas hacia la gestión gubernamental y la falta de eficiencia en la respuesta a la crisis. Las familias afectadas denuncian la imposibilidad de reconstruir sus vidas mientras no cuenten con el apoyo financiero necesario. La situación expone la urgencia de agilizar los trámites y garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan. Organizaciones de la sociedad civil han pedido al Mides mayor transparencia y celeridad en el proceso de asignación de los subsidios. La falta de vivienda adecuada sigue siendo un problema crítico para muchas comunidades.