La policía neerlandesa ha encontrado material explosivo, incluyendo un mortero de fuegos artificiales y un posible artefacto casero, en un edificio en Nuenen destinado a ser un centro de acogida para solicitantes de asilo. El descubrimiento se produjo durante la instalación de mobiliario en la propiedad, ubicada en Pastoorsmast. Se ha acordonado la zona y se ha movilizado al equipo de desactivación de explosivos (EOD) para investigar. El centro, con capacidad para 159 personas, está siendo remodelado para su apertura este verano, a pesar de la fuerte oposición local, evidenciada por más de mil objeciones presentadas. El COA ha prometido seguridad las 24 horas y accesibilidad telefónica para los residentes y vecinos. Un grupo de opositores ha recurrido a los tribunales para intentar impedir la apertura, argumentando la proximidad a zonas residenciales. Además del hallazgo de explosivos, se han reportado actos de vandalismo con ventanas rotas en el edificio.