Un ejecutivo de una empresa sueca, Thorstenson, expresó su deseo de que una periodista sufra consecuencias profesionales negativas tras la publicación de un reportaje crítico sobre su empresa. Los comentarios fueron realizados en un correo electrónico y posteriormente divulgados por el periódico Dagens Nyheter (DN). Thorstenson manifestó su intención de "quemar" la reputación de la reportera, buscando que "pague un alto precio" por su trabajo periodístico. El ejecutivo acusó a la periodista de parcialidad y de buscar perjudicar a la empresa. La revelación de los correos electrónicos ha generado debate sobre la libertad de prensa y las presiones a las que se enfrentan los periodistas. DN ha publicado detalles de la correspondencia, exponiendo la hostilidad de Thorstenson hacia la reportera. La empresa no ha emitido una declaración oficial al respecto.
