Dream Security, una empresa israelí de ciberseguridad valorada en 3 mil millones de dólares, se enfoca en proteger los datos gubernamentales en el contexto de la creciente carrera armamentista en ciberseguridad impulsada por la inteligencia artificial. La compañía, fundada por Shalev Hulio, ex director ejecutivo de la polémica empresa de spyware NSO Group, y el ex canciller austriaco Sebastian Kurz, busca ofrecer a los gobiernos el control y la seguridad de sus sistemas de IA. Dream Security pretende ayudar a los estados a defenderse de ataques cibernéticos sofisticados y a mantener la soberanía sobre sus datos. La empresa se posiciona como un actor clave en la protección de infraestructuras críticas y la lucha contra amenazas cibernéticas avanzadas. Su objetivo es permitir que los gobiernos gestionen y protejan activamente sus capacidades de inteligencia artificial. La iniciativa responde a la creciente preocupación por el uso malicioso de la IA en ciberataques.
