Europol ha identificado a más de 150 víctimas y agresores en una investigación a gran escala sobre violaciones facilitadas por drogas, un delito en el que las víctimas son drogadas antes de ser agredidas sexualmente. La operación, denominada Proyecto Medusa, involucró a fuerzas policiales de varios países, incluyendo Alemania, Francia, España, Reino Unido, Brasil, Estados Unidos y los Países Bajos. Las autoridades han descubierto cuatro nuevos grupos de chat que promueven el odio contra las mujeres y han encontrado numerosas pistas sobre otros posibles casos. La investigación se centra en foros y chats online donde se comparte material de abuso, consejos para drogar a las víctimas y se comercia con sustancias narcóticas. Las víctimas son casi siempre mujeres, y el abuso a menudo ocurre durante un período prolongado. Europol señala que estos delitos se facilitan y normalizan a través de plataformas online, lo que subraya la importancia de la cooperación internacional para combatir este tipo de violencia. La policía holandesa, específicamente Rotterdam, también participó activamente en el proyecto.