Alemania e Italia se enfrentan a temperaturas sin precedentes, mientras una ola de calor que ha causado decenas de muertes en Europa occidental avanza hacia el este. El viernes, Alemania registró una temperatura preliminar de 41.3°C cerca de Saarbruecken. Las autoridades alemanas han emitido alertas de calor extremo y piden a la población ahorrar agua, anticipando temperaturas de hasta 42°C en algunas zonas. En Francia, la ola de calor ya ha provocado la muerte de varias personas y ha interrumpido servicios como el transporte ferroviario y la producción de energía. Italia también está en alerta roja en 18 ciudades, con temperaturas que podrían alcanzar los 39°C. Los científicos atribuyen esta ola de calor a los efectos del cambio climático, que ha multiplicado la probabilidad de temperaturas nocturnas extremas. Eventos deportivos, como el campeonato europeo de Ironman en Frankfurt, han sido modificados debido a las altas temperaturas.