Líderes del G7 se comprometieron a reducir la dependencia de un único proveedor –sin mencionar directamente a China– en la cadena de suministro de minerales críticos para la defensa. Analistas sugieren que la industria europea de defensa buscará disminuir gradualmente su dependencia de China, en lugar de una desconexión total. Este acuerdo se firmó en la cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia, y responde al esfuerzo de rearme en curso en Europa. La declaración enfatiza la necesidad de asegurar el acceso a materiales esenciales para la producción militar. La estrategia se centra en la diversificación de proveedores para mitigar riesgos y fortalecer la autonomía estratégica europea. Se espera que la implementación de estas medidas tome tiempo y se realice de forma progresiva. El objetivo final es garantizar la seguridad y la capacidad de producción de la industria de defensa europea.
