Una intensa ola de calor ha afectado a Europa, estableciendo nuevos récords de temperatura en varios países este sábado. Alemania superó su máximo histórico por segundo día consecutivo, alcanzando los 41.5°C, tras haber registrado 41.3°C cerca de Saarbrücken el día anterior. Se estima que alrededor de 150 millones de personas en el continente europeo están expuestas a temperaturas superiores a 35°C. La República Checa también batió su récord con 40.8°C cerca de Doksany, mientras que Dinamarca superó su marca de 1976 con 37°C cerca de Aarhus. En Suiza, Basilea alcanzó los 39°C, renovando el récord de día más caluroso de junio por tercera vez consecutiva. Las autoridades españolas estiman que 327 muertes entre el domingo y el miércoles podrían estar relacionadas con la ola de calor, y en Francia, 55 personas han fallecido ahogadas intentando refrescarse. Los científicos atribuyen este fenómeno al calentamiento global y advierten que olas de calor como esta eran prácticamente imposibles hace 50 años. Se espera que una corriente de aire frío reduzca la intensidad del calor a finales de la próxima semana.