Durante una sesión parlamentaria, miembros de la extrema derecha protagonizaron incidentes coreando consignas hostiles relacionadas con la migración. El ministro de Migración sueco ha calificado estos actos como "indignos" y ha expresado su desaprobación ante la escalada de tensión en el debate migratorio a nivel europeo. La reacción del ministro se produce en un contexto de crecientes críticas a las políticas migratorias de la Unión Europea por parte de partidos de extrema derecha. Se desconoce el contenido exacto de las consignas, pero se entiende que apuntaban a una postura más restrictiva en materia de inmigración. El incidente ha generado preocupación sobre el clima político en el Parlamento Europeo y el respeto mutuo entre los representantes. La situación subraya las profundas divisiones existentes en la UE respecto a la gestión de los flujos migratorios y la integración de los inmigrantes. Se espera que este episodio intensifique el debate sobre los límites de la libertad de expresión y la necesidad de combatir el discurso de odio.