Existe una creciente tensión dentro de la Unión Europea debido a contactos secretos mantenidos para explorar posibles futuras negociaciones de paz con Rusia. La iniciativa, liderada por el presidente permanente del Consejo Europeo, António Costa, ha generado fricciones, especialmente con Alemania y Francia. Estos países expresaron su descontento por la falta de transparencia y coordinación en estas comunicaciones. La discrepancia radica en la estrategia a seguir frente a Rusia, con algunos miembros priorizando la necesidad de un canal de diálogo y otros abogando por una postura más firme. La situación ha provocado un debate interno sobre la autonomía estratégica de la UE y la necesidad de una política exterior más unificada. Fuentes indican que la comunicación se mantuvo en secreto para evitar posibles reacciones negativas de otros estados miembros y socios internacionales. El asunto se discute actualmente a nivel diplomático para buscar una solución que satisfaga a todas las partes involucradas.