Existe una creciente tensión interna en la Unión Europea en torno al Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), liderado por Kaja Kallas. Varios Estados miembros, incluyendo Francia, proponen reformas para el SEAE, que ha sido objeto de críticas durante más de un año. Paralelamente, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, busca ampliar sus competencias en política exterior, generando una rivalidad institucional. Esta disputa se centra en el control y la dirección de la diplomacia europea. Según el analista Sébastien Maillard, del instituto Jacques Delors, la situación refleja una lucha de poder entre las instituciones de la UE. La reforma del SEAE y la definición de su papel son ahora temas centrales en la agenda europea. El futuro de la política exterior de la UE podría depender de la resolución de este conflicto.