El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) confirmó este miércoles una multa récord de 4.100 millones de euros impuesta a Google por prácticas anticompetitivas relacionadas con su sistema operativo Android. La Comisión Europea había acusado a Google de imponer restricciones ilegales a los fabricantes de teléfonos inteligentes para mantener el dominio de su motor de búsqueda. La sentencia del TJUE respalda las conclusiones de la Comisión Europea sobre el abuso de posición dominante por parte de Google. Google argumentó que Android fomentó la competencia y ofreció opciones a los consumidores, pero el tribunal rechazó estos argumentos. La multa es una de las más grandes impuestas a una empresa tecnológica en el ámbito de la competencia en la UE. Este fallo sienta un precedente importante en la regulación de las grandes tecnológicas y su impacto en el mercado. Se espera que Google analice la sentencia completa para determinar posibles acciones futuras.