La Unión Europea se enfrenta a críticas por posibles recortes que podrían tener consecuencias desastrosas tanto para los caballos como para los setos. La situación ha generado preocupación en el sector agrícola y de bienestar animal, ya que la calidad de los recortes está en entredicho. Se cuestiona la capacidad de la UE para gestionar adecuadamente estos ajustes, sugiriendo que no se está “cortando correctamente”. La imprecisión en la aplicación de estas medidas amenaza con afectar negativamente a estos elementos vitales del entorno rural. La falta de cuidado en los recortes podría derivar en daños irreversibles, afectando la salud de los animales y el equilibrio ecológico. Se exige a la UE una revisión exhaustiva de su estrategia de recortes para evitar mayores complicaciones.