El Parlamento Europeo aprobó el miércoles 17 de junio de 2026 una nueva normativa que agiliza los procesos de expulsión de solicitantes de asilo rechazados. Esta regulación forma parte de una reforma migratoria más amplia de la Unión Europea. El texto permite a los estados miembros establecer acuerdos bilaterales para la creación de centros de detención para migrantes fuera de sus fronteras. La aprobación se produjo en un contexto de fuertes tensiones políticas y críticas sobre los acuerdos migratorios. Diversos sectores expresan preocupación por el impacto de la reforma en los derechos de los migrantes y la posibilidad de externalización del control fronterizo. La reforma busca una respuesta más coordinada y eficiente a los flujos migratorios irregulares en la UE. Se espera que su implementación genere debate y desafíos en los próximos meses.