Un inusual evento meteorológico cubrió de blanco la Valle del Bove, al pie del Etna, debido a una intensa granizada estival. El fenómeno se debió a un *downburst*, una descarga repentina de aire frío descendente desde una tormenta. Este fenómeno se caracteriza por fuertes ráfagas de viento que, al tocar el suelo, se expanden rápidamente en todas direcciones. En algunos casos, la velocidad de estas ráfagas puede superar los 150 km/h. La granizada creó un paisaje inusual y poco común para la época del año. Las autoridades no reportaron daños significativos a causa del evento. El suceso atrajo la atención de residentes y turistas por su singularidad.