Un número significativo de escuelas en Estonia experimenta problemas para impartir clases de natación efectivas, a pesar de que esta habilidad es un requisito curricular. Según datos recientes, solo aproximadamente la mitad de los estudiantes alcanzan el nivel de competencia en natación exigido por el plan de estudios nacional. Esta situación plantea interrogantes sobre la implementación de la educación física y la disponibilidad de recursos adecuados, como piscinas e instructores calificados. Las autoridades educativas están buscando soluciones para mejorar el acceso a la enseñanza de la natación y garantizar que todos los estudiantes adquieran esta importante habilidad para la seguridad. La falta de competencia en natación podría tener implicaciones para la seguridad acuática de los jóvenes estonios. Se están considerando opciones como aumentar la financiación para programas de natación y mejorar la formación de los profesores de educación física.