La ministra de Educación de Estonia, Kristina Kallas, generó sorpresa entre los docentes al pronunciar una parte de su discurso de agradecimiento en ruso durante la ceremonia de graduación de la escuela secundaria estatal de Kohtla-Järve. El hecho ocurrió en una institución educativa donde la lengua de instrucción es exclusivamente el estonio. La decisión de la ministra se produjo en un contexto de reforma educativa en curso en el país. Algunos profesores manifestaron su desconcierto ante la elección del idioma, considerando inusual la situación. No se han ofrecido explicaciones oficiales sobre las razones detrás de este gesto. El incidente ha generado debate sobre el uso de idiomas en eventos oficiales y el contexto de la política lingüística estonia.
