Estonia reiteró su solicitud a la Unión Europea para implementar una prohibición total de las exportaciones de alúmina a Rusia. El ministro de Asuntos Exteriores estonio, Margus Tsahkna, hizo el llamamiento, señalando la necesidad de endurecer las sanciones contra Moscú. Esta petición se produce en un contexto de preocupación por los envíos de alúmina a Rusia a través de Irlanda. Tallinn considera que las exportaciones de alúmina contribuyen a la capacidad de Rusia para producir armas y mantener su industria militar. La prohibición, según Estonia, es crucial para aumentar la presión sobre Rusia y debilitar su capacidad bélica. El gobierno estonio ha estado presionando activamente a sus socios de la UE para que adopten medidas más estrictas contra Rusia desde el inicio del conflicto en Ucrania.