Estonia está centralizando sus servicios de TI públicos clave bajo una única agencia gubernamental. La primera fase implica la fusión del Centro de TI Estatal (RIT) con la Autoridad de Sistemas de Información (RIA). Posteriormente, en un plazo máximo de tres años, se integrará también la Fundación de Infocomunicación Estatal (RIKS). Esta consolidación busca optimizar la eficiencia y coordinación en la prestación de servicios digitales a los ciudadanos. El gobierno estonio argumenta que la unificación fortalecerá la ciberseguridad y facilitará la innovación tecnológica. La medida responde a la necesidad de una gestión más integrada de la infraestructura digital nacional. Se espera que la nueva agencia resultante sea responsable de la administración y desarrollo de los sistemas de información esenciales para el funcionamiento del Estado.