El órgano de ciudad “De Tukker”, un ícono de Enschede con 130 años de historia, ha dado su último concierto. El evento, celebrado el sábado, conmovió a residentes de todas las edades, marcando el final de una era para la ciudad. A pesar de sobrevivir al desastre de los fuegos artificiales de Enschede, el instrumento musical ya no podrá ser reparado y será retirado permanentemente. El organista Benno Molenkamp cerró la presentación con el tango argentino “Adios Muchachos”, simbolizando la despedida. La comunidad local expresó su tristeza por la pérdida de este emblemático órgano, considerado un tesoro cultural de la región de Twente. Su partida representa el fin de un vínculo sentimental con la ciudad y su patrimonio.