El educador y activista sonam Wangchuk ha rechazado ser utilizado como un símbolo de protesta, expresando su desacuerdo con el uso de lenguaje abusivo en las manifestaciones. En una declaración a India Today, Wangchuk enfatizó su oposición a la violencia verbal y al discurso de odio. Subrayó que su lucha se centra en temas específicos y no busca el respaldo de tácticas que considera perjudiciales. Wangchuk argumenta que el lenguaje agresivo desvía la atención de las preocupaciones legítimas y puede alienar a posibles simpatizantes. El educador se ha convertido en una figura prominente al abogar por la protección de las tierras y la cultura en Ladakh. Él busca un diálogo constructivo y soluciones pacíficas para los desafíos que enfrenta la región. Su rechazo a ser un ‘mascota de la protesta’ subraya su compromiso con la integridad y la ética en la defensa de sus causas.