El regulador energético ha ordenado a las compañías eléctricas mejorar sus procesos tras detectar errores significativos en la facturación a los consumidores. Las investigaciones revelaron demoras en la emisión de facturas y dificultades para los usuarios al intentar obtener reembolsos. Esta decisión busca proteger a los hogares afectados por estas irregularidades. Las empresas deberán implementar cambios para garantizar la precisión de las facturas y agilizar el proceso de reembolso. El regulador enfatizó la necesidad de transparencia y eficiencia en la gestión de los servicios energéticos. Se espera que estas medidas restauren la confianza de los consumidores en el sector. Las compañías tienen un plazo para implementar las correcciones necesarias.