Una profesora rumana cuestiona la validez de los rankings escolares basados en los resultados de los exámenes nacionales. Argumenta que estas clasificaciones no reflejan la calidad de la educación, sino el nivel socioeconómico de las familias de los estudiantes. La profesora Manea señala que las escuelas mejor posicionadas suelen contar con alumnos provenientes de hogares con mayores ingresos. Esto les proporciona acceso a recursos adicionales, como clases particulares y materiales educativos, que influyen positivamente en su rendimiento académico. Por lo tanto, los rankings pueden ser engañosos y perpetuar desigualdades en el sistema educativo. La verdadera medida del éxito escolar, según la profesora, va más allá de las notas y debe considerar el contexto socioeconómico de los estudiantes.