Amsterdam, ciudad líder en ciclismo en Europa, ha comenzado a prohibir las "fat bikes" – bicicletas eléctricas de alta velocidad – en zonas concurridas. Estas bicicletas pueden alcanzar velocidades superiores a los 50 km/h, generando preocupación por la seguridad tanto de sus usuarios como de los peatones y otros ciclistas. La creciente velocidad y tamaño de estos vehículos son considerados peligrosos por las autoridades. París estudia ahora implementar medidas similares de restricción. El debate se centra en el equilibrio entre la promoción del uso de bicicletas y la necesidad de garantizar la seguridad vial. La discusión pone de relieve los desafíos que plantea la popularización de estos nuevos medios de transporte eléctrico. Se evalúan posibles regulaciones para mitigar los riesgos asociados a su uso.