Un periodista denuncia la detención de su esposa por la policía el 18 de mayo de 2025. El arresto ocurrió en su domicilio, siendo la mujer sacada en pijama y obligada a cambiarse de ropa en la vía pública ante la presencia de un fotógrafo. El periodista cuestiona la justificación del gobierno de Bukele sobre el uso de las cárceles, destinadas según él a miembros de pandillas. La detención ha generado críticas al considerar que contradice la narrativa oficial y plantea interrogantes sobre el alcance de las medidas de seguridad. No se han proporcionado detalles oficiales sobre los cargos imputados a la esposa del periodista. El caso pone en tela de juicio la aplicación de la ley y el respeto a los derechos individuales en el contexto del estado de excepción vigente. La humillación pública infligida a la detenida ha sido ampliamente condenada.