La fiscalía italiana ha solicitado una condena de cadena perpetua para uno de los acusados y penas de 17 años y medio de prisión para otros tres individuos en relación con el asesinato del investigador italiano Giulio Regeni en Egipto en 2016. Regeni, un doctorando de la Universidad de Cambridge, fue sometido a torturas y asesinatos mientras investigaba la situación de los sindicatos independientes en Egipto. Los acusados son oficiales de seguridad egipcios de alto rango, lo que, según la fiscalía, demuestra su plena conciencia de sus responsabilidades institucionales. La fiscalía argumenta que los acusados actuaron con premeditación y alevosía. El caso ha generado tensiones diplomáticas entre Italia y Egipto, y ha puesto de relieve la cuestión de los derechos humanos en Egipto. Se espera que el veredicto se pronuncie en las próximas semanas.