La Comisión de Delitos Financieros de Nigeria (EFCC) ha defendido su autoridad para congelar cuentas bancarias del gobierno del estado de Osun por un período de 72 horas sin necesidad de una orden judicial. Esta acción se justifica, según la EFCC, por la detección de actividades sospechosas. La comisión afirma que cuenta con las facultades legales para llevar a cabo esta medida como parte de su investigación. La EFCC no especificó la naturaleza exacta de las actividades sospechosas que motivaron la congelación. Esta defensa de sus poderes ha generado debate sobre los límites de la autoridad de la EFCC y la protección de los fondos públicos. El gobierno de Osun aún no ha emitido una declaración oficial sobre el asunto. La situación plantea interrogantes sobre el debido proceso legal en investigaciones financieras.