El jefe de la Superintendencia Nacional de Educación Superior (Sunedu), Vicente Paul Espinoza, reveló haber sido objeto de un intento de destitución. Espinoza vinculó esta acción a su gestión en el proceso de licenciamiento de aproximadamente 60 universidades creadas mediante leyes, que aún carecen de autorización para operar. Un día después de sus declaraciones, la subsecretaria general de la Federación Nacional de Trabajadores de la Educación Superior (Fentracasse) respondió a las acusaciones. La respuesta de Fentracasse sugiere la existencia de “irregularidades” en la designación de Espinoza al frente de la Sunedu. Este intercambio de declaraciones pone de manifiesto tensiones en torno al licenciamiento universitario en el país. La situación plantea interrogantes sobre la independencia de la Sunedu y las presiones políticas que podrían afectar su labor. Se espera que las autoridades competentes investiguen las denuncias y aclaren las circunstancias de este conflicto.