Tres economistas criticaron duramente el proyecto de presupuesto estatal para 2026 presentado por el gobierno búlgaro, calificándolo de populista y plagado de inconsistencias internas. Los expertos argumentan que el presupuesto no aborda reformas estructurales necesarias y, en cambio, podría exacerbar la inflación. Señalaron la presencia de "absurdidades matemáticas" en la propuesta, sugiriendo una falta de rigor en su elaboración. Los economistas expresaron su preocupación por la falta de medidas para controlar el gasto público y la dependencia de políticas que alimentan la inflación. Consideran que el proyecto actual carece de una visión estratégica a largo plazo y podría ser fácilmente rechazado. La crítica se centra en la ausencia de un plan claro para estabilizar la economía y promover un crecimiento sostenible.