La reciente aparición de casos de Ébola en la República Democrática del Congo está exacerbando la precaria situación del sistema de salud, especialmente en la provincia de Ituri. Esta región, donde se concentra el 95% de los casos según autoridades congoleñas, es escenario de enfrentamientos violentos entre milicias de autodefensa. El hospital general de Fataki, principal centro de atención, se encuentra saturado de heridos de guerra. La emergencia sanitaria por Ébola está desviando recursos y personal médico, limitando la capacidad del hospital para brindar atención adecuada a las víctimas de la violencia. La combinación de conflicto armado y brote epidémico representa una grave amenaza para la población civil. La situación plantea desafíos logísticos y de seguridad para las organizaciones humanitarias que intentan responder a ambas crisis simultáneamente.