Arqueólogos han descubierto una estructura de piedra de 5.000 años de antigüedad a pocos kilómetros de Stonehenge, considerada un posible "prototipo" del famoso monumento. El hallazgo, revelado antes del solsticio de verano, sugiere que las actividades constructivas similares a las de Stonehenge se llevaban a cabo en la región mucho antes de lo que se pensaba. La nueva estructura, ubicada en una colina cercana, podría ofrecer pistas sobre las primeras fases de construcción y el propósito ritual de Stonehenge. Se espera que miles de personas se reúnan en Stonehenge durante el solsticio de verano, coincidiendo con la divulgación de estos nuevos descubrimientos. Los investigadores creen que este sitio prehistórico arroja luz sobre las prácticas y creencias de las comunidades neolíticas que habitaron la zona. El hallazgo representa un avance significativo en la comprensión de los orígenes de Stonehenge y su contexto cultural.
