Miles de personas participaron en una marcha silenciosa en Axel, Países Bajos, para honrar la memoria de las cuatro víctimas fatales de un accidente automovilístico ocurrido el jueves pasado. Entre los fallecidos se encontraban tres niños y su director escolar, atropellados mientras se dirigían a un campamento escolar en bicicleta. La marcha transcurrió por el pueblo y culminó en la escuela primaria De Warande, donde se guardó un minuto de silencio. Los participantes, muchos vestidos de blanco y portando peluches, flores y globos blancos, expresaron su profundo dolor. Tanto el alcalde de Terneuzen como el comisario del Rey de Zelanda asistieron al evento. El accidente, que involucró a catorce niños y dos acompañantes, ocurrió cerca de Terhole y las causas aún se investigan; el conductor de 19 años permanece detenido. Se ha recaudado una suma considerable, superando los 124.000 euros, destinada a cubrir gastos funerarios y ofrecer apoyo a las familias y a la escuela.