La construcción de más de 30,000 nuevas viviendas en cuatro ciudades holandesas se encuentra paralizada debido a la falta de financiación para la infraestructura de transporte necesaria. El gobierno seleccionó estas ciudades para un ambicioso plan de expansión habitacional, pero la ausencia de fondos destinados a la construcción de carreteras y líneas ferroviarias impide el inicio de los proyectos. Las autoridades locales han expresado su preocupación por esta situación, señalando que el desarrollo de las viviendas depende directamente de la mejora de la conectividad. La falta de infraestructura no solo retrasa la construcción, sino que también podría afectar la viabilidad de los nuevos barrios. El gobierno central está siendo presionado para que desbloquee los fondos y permita que los planes sigan adelante. Se espera que la situación se resuelva en las próximas semanas, aunque aún no hay garantías de una solución definitiva.