El gobierno de Países Bajos, liderado por Jetten, propone recortes por valor de 6.500 millones de euros en el sistema de seguridad social, generando fuerte oposición de sindicatos y empleadores. Los sindicatos rechazan las medidas y han convocado huelgas, incluyendo paros en Schiphol y la paralización del transporte público a nivel nacional, exigiendo la retirada de los planes del ministro Vijlbrief. Los recortes incluyen un aumento más rápido de la edad de jubilación, la reducción de la duración de las prestaciones por desempleo y la disminución del cálculo de las prestaciones por incapacidad laboral. El ministro Vijlbrief ha retirado la propuesta de aumentar la edad de jubilación, mostrando apertura a alternativas en las prestaciones por desempleo y discapacidad. Mientras tanto, los empleadores buscan puntos de acuerdo, pero los sindicatos se mantienen firmes debido a que los recortes aún figuran en el presupuesto. A pesar de las huelgas, continúan las conversaciones entre sindicatos y empleadores, aunque de forma discreta, buscando posibles ajustes al sistema de seguridad social.
