Solvinity, la empresa proveedora de la infraestructura para el sistema de identificación digital DigiD, ha presentado un recurso legal contra la prohibición del gobierno neerlandés a su adquisición por la compañía estadounidense Kyndryl. La decisión, tomada por la Secretaria de Estado Aerdts, se basa en la protección del interés público y posibles riesgos para la seguridad nacional. El gobierno argumenta que la adquisición podría permitir a las autoridades estadounidenses bloquear el acceso a DigiD o solicitar datos sensibles. Solvinity afirma tomar en serio las preocupaciones del gobierno, pero busca claridad sobre la base legal y fáctica de la prohibición. El caso ahora está en manos de los tribunales, y el Ministerio de Asuntos Económicos se ha abstenido de hacer comentarios adicionales. La decisión sigue a la oposición de varios miembros del parlamento y a las advertencias de expertos en seguridad informática.
