El nuevo mecanismo de diésel Budi Madani en Malasia no implicará una expansión de los programas de subsidios ni un aumento en el gasto público destinado a estos. Así lo aseguró Liew Chin Tong, indicando que la medida busca mantener la disciplina fiscal del gobierno. El programa, simplificado en su implementación, se enfoca en optimizar la distribución de subsidios al diésel. No se prevé, por lo tanto, un impacto negativo en las finanzas públicas. Esta estrategia responde a la necesidad de gestionar eficientemente los recursos y evitar incrementos en la deuda estatal. El gobierno busca asegurar el acceso al diésel a quienes realmente lo necesitan, sin comprometer la estabilidad económica del país. La implementación de Budi Madani se presenta como una solución pragmática para abordar las necesidades energéticas y las limitaciones presupuestarias.
