El ministro de Desarrollo rumano, Romeo-Daniel Lungu, propuso una reforma administrativa basada en la “fusión voluntaria de Unidades Administrativas Territoriales” (UAT). Durante su audiencia en las comisiones parlamentarias de administración pública y ordenación del territorio, recibió preguntas críticas de los partidos AUR y USR. Los representantes de AUR cuestionaron la viabilidad de la propuesta, preguntando sobre ejemplos previos de fusiones voluntarias en los últimos 35 años. La propuesta de Lungu busca reorganizar la administración, pero ha generado dudas sobre su implementación y efectividad. El ministro, perteneciente al PSD, enfrenta el desafío de convencer a la oposición sobre los beneficios de su plan. La discusión se centra en si la reforma representa un avance o un retroceso en la organización administrativa del país.