El Departamento de Educación de Filipinas (DepEd) afirma haber reducido la escasez de aulas a 143,543. Esta declaración contrasta con los hallazgos de la Segunda Comisión Congresional sobre Educación, que reporta un déficit de más de 166,000 aulas en el país. La discrepancia en las cifras genera debate sobre el estado real de la infraestructura educativa filipina. DepEd insiste en los avances realizados en la mitigación de la falta de espacios educativos. A pesar de la reducción, la brecha aún representa un desafío significativo para garantizar el acceso a la educación de calidad. La Comisión Congresional continuará monitoreando la situación para asegurar que se tomen medidas efectivas. Se espera un mayor análisis para reconciliar las cifras y determinar las necesidades futuras.