La reciente campaña electoral en Colombia se ha caracterizado por una intensa politización del debate en torno a la democracia. Ambos candidatos presidenciales han utilizado el concepto de democracia como eje central de sus discursos, sin embargo, existe una falta de claridad sobre los modelos democráticos específicos que proponen. Esta situación ha generado un debate sobre la sustancia real de las promesas electorales y la posible instrumentalización del concepto de democracia con fines políticos. Analistas señalan que la retórica democrática prevalece sobre la discusión de políticas concretas. La falta de especificación sobre los modelos democráticos defendidos dificulta un análisis comparativo de las propuestas. Este fenómeno plantea interrogantes sobre el futuro de la democracia en Colombia y la necesidad de un debate más profundo y sustantivo. La Silla Vacía destaca esta tendencia como un "realismo trágico" en el contexto electoral actual.